viernes 28 de diciembre de 2007

 

Nuevos retos, nuevas ilusiones... Bienvenido 2008

Se nos va 2007 y con él, como suele ser habitual, un año plagado de recuerdos, de sensaciones, de vivencias buenas y malas que contribuyen a formarnos como personas. Una experiencia vital a la que damos forma de año representada en el viaje de nuestro planeta alrededor del sol.

En este último viaje de la Tierra he visto en mí mismo la representación de esa frase tan manida que nos recuerda que "la vida da muchas vueltas". Y qué razón tiene. Me voy mentalmente al 1 de enero de 2007 e intento hacerme a la idea de lo que pensaría si me dijera a mí mismo... así vas a terminar el año. Creo que no habría dado crédito.

Un cambio fundamental en mi vida ocurrió a mediados de año. Es una de esas situaciones de las que aprendes mucho, que son necesarias para que maduremos y para que nos demos cuenta del valor real de algunas cosas. Yo aprendí, entre otras muchas cosas, que tengo una serie de amigos de los que me puedo sentir orgulloso. Se dieron cuenta de que me había caído y no tuve ni que reclamar su presencia para que entre todos me levantaran y me hicieran ver que la Tierra sigue girando, que el sol sigue brillando y que son tantas las cosas que nos quedan por aprender y por vivir que no tiene sentido lamentarnos indefinidamente de algo que tarde o temprano tenía que ocurrir.

Y como os decía que la vida da muchas vueltas, pues aquí me encuentro... a las puertas de 2008 dispuesto a asumir nuevos retos y nuevas ilusiones. Observando en el horizonte un tenue brillo que me hace sonreír y que me inspira para seguir adelante. Un brillo nuevo. Se me ha ocurrido insertar, para finalizar esta entrada una foto que sea para mí la foto del año. Creo que sin duda, es ésta:



Y mira que me ha costado. La foto es de este verano y en ella aparezco con mis tres sobrinas (las dos Marías y Rocío). Y digo que me ha costado porque me he llegado a tirar veranos enteros intentando que las tres quisieran al mismo tiempo hacerse una foto con el tito Javi, pero no había manera. Cuando no quería una, no quería la otra. Aquella tarde me parece que las pillamos despistadas entre mi hermano Kanki y yo y el resultado fue mi foto favorita del año.

En ella, y con la inestimable ayuda de las tres canijas creo que se resume bien las sensaciones que tengo a la salida de este 2007. Nuevos retos, nuevas ilusiones...

Os deseo a todos un Feliz 2008.

PD. Me voy de casa rural hasta Año Nuevo así que no podré moderar los comentarios, lo digo por si veis que no los acepto será simplemente porque no podré hacerlo hasta que vuelva. En cualquier caso, muchas gracias por pasar por este rinconcico...

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lunes 24 de diciembre de 2007

 

Feliz Navidad a todos

No pretendo con esta entrada nada más allá que desearos a todos una Feliz Navidad. Son unas fechas especiales, nos juntamos en familia y disfrutamos de unos días en los que parece que nos olvidamos de que esta pelota azul en la que todos vivimos, sigue girando como siempre.

No soy especialmente navideño, pero reconozco que estas fechas tienen su encanto. Sin admirar el carácter comercial en el que se ha tornado la Navidad (por otro lado inevitable)me parece que la ilusión que genera sobre todo en los niños justifica ya de por sí la fiesta.

Además, que a veces se nos olvida que la celebración en sí es un festejo cristiano en el que se conmemora el nacimiento de Jesús. Eso y nada más. El resto son tradiciones que hemos ido asimilando, algunas tan sanas y recomendables como unirse en familia y otras algo más superficiales como atiborrarnos de todo lo que pillamos o gastar más de lo que realmente podemos permitirnos.

Con sus cosicas buenas y malas, con los recuerdos que siempre nos vienen a la memoria en estas fechas y con todo mi corazón os deseo a todos los que pasáis por mi pequeño portal una Feliz Navidad a vosotros y a todos los vuestros.

Un saludo navideño.

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viernes 21 de diciembre de 2007

 

Dos Catedrales

Aviso de antemano que esta entrada es un 'spoiler' igual de grande que el Santiago Bernabéu. Para los iniciados y los olvidadizos recuerdo que un 'spoiler' es cuando alguien te desvela parte del argumento de una obra ya sea libro, película o serie de televisión. A aquellos que tengan previsto ver 'El ala oeste de la Casa Blanca' y que sean de esos que prefieren no saber nada, lo mejor es que no sigan leyendo, para los demás... sigo escribiendo aquí abajo.

Me apetecía colgar algo de esta serie, para mí una de las mejores de los últimos tiempos (posiblemente la mejor que he visto). Es una serie rica, con un guión muy elaborado, una trama viva y un funcionamiento que sorprende capítulo a capítulo. Su tema central es el trabajo del Gabinete del presidente de los Estados Unidos. Por su realismo, tenemos la oportunidad de ver (eso sí, en ficción) cómo funciona la maquinaria interna de la primera potencia mundial. Cómo se alcanzan acuerdos, cómo se hace política y cómo se cometen errores.

Hay quien piensa que la serie es una americanada barata. Me enseñaron hace tiempo que la ignorancia es valiente y atrevida. Está claro que la serie tiene momentos patrióticos muy del gusto americano... para eso es una serie americana, digo yo. Pero tras la paja nos encontramos un tesoro por descubrir. Una serie fresca y genial con momentos en los que roza y supera la maestría.

De ahí que cuelgue un resumen de Youtube del último capítulo de la segunda temporada, uno de mis favoritos. En él, el presidente se prepara para dar una rueda de prensa en la que debe anunciar si se presenta o no a la reelección después de que se descubra que padece esclerosis múltiple remitente (ahí está el spoiler, por cierto). Todos están preparados para que diga que no, que es lo más lógico. Los últimos cinco minutos con la música son cine en estado puro. Para disfrutar de verdad de este final os recomiendo ver al menos los dos últimos episodios de esa segunda temporada 'Decimoctava con Potomac' y 'Dos Catedrales'. Así se entiende todo mejor. Si alguien los quiero, yo se los dejo...



¿Hay ganas de verla completa?

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lunes 17 de diciembre de 2007

 

Serás como una luz...

Grande, Nino Bravo. Tuve una época hace unos diez años en la que me sabía de memoria casi todas las canciones de Nino Bravo, una de las mejores voces de la historia de la música española (eso sin duda). Creo que de aquel romántico de apenas 19 años queda ya muy poquito... en parte por la experiencia que da el paso del tiempo, en parte por los palos que se van recibiendo.

Hace poco me dio por escuchar algunas de sus canciones de nuevo y me sorprendí al comprobar que las sensaciones que me producían seguían ahí, dentro de mí, arremetiendo con fuerza a cada verso... vibrando con la espectacular interpretación de este valenciano inmortal.

Hay varias canciones que para mí son las grandes de Nino Bravo, pero entre todas para mí hay una que destaca sobre las demás. Es 'Un beso y una flor'... me gusta porque es al mismo tiempo una canción alegre y triste. Es una despedida con esperanza, un hasta pronto... es un "me voy pero te juro que mañana volveré". Siempre me gustó escucharla y cantarla en voz alta. Es, para mí, la gran canción de Nino Bravo. Agüita con el vídeo, que es flipante:



Cómo ha pasado el tiempo, eh?

Saludos.

PD. Qué grande que eres Nino, pero que grande.

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viernes 14 de diciembre de 2007

 

Los pelo pincho

Llevo un tiempo comprobando en mis frecuentes salidas nocturnas el auge de una nueva especie entre los varones de 15 a 40 años. Tienen muchos nombres posibles, pero mi favorito, por lo descriptivo del mismo es de 'los pelo pincho'. El nombre más común es el de los 'metrosexuales' pero me gusta menos.

Al parecer, lo que mola ahora es echarse en la cabeza un cazo de gomina o de espuma y echarse todo el pelo para arriba buscando formas imposibles. Se trata de tirarte una hora arreglándote el pelo para que al final parezca que te acabas de levantar de la siesta lo que a mí me parece una gilipollez suprema.

Esta especie, como todas, cuenta con numerosas variedades. La más numerosa suele acompañar sus peinados imposibles con unas camisas ajustadas, compradas expresamente para la ocasión, intentando que se note que pasan una media de dos horas en el gimnasio al día. Suelen llevar las mangas subidas, aunque haga un frío del copón, para que se vea que se han gastado una pasta en el reloj o para enseñar algún tatuaje. Últimamente parece necesario que dichas camisas tengan palabras enormes escritas por todos lados. El tipo que la lleva no tiene ni puta idea de lo que pone en la camisa, pero es que "como molan mucho". También les suele colgar del cuello algún colgantillo o alguna cosilla rara. El caso es ser más guay que los demás.

Con los pantalones pasa lo mismo que con el peinado. Se dejan la mitad de la nómina en unos pantalones rotos. Me hace gracia cuando te dicen... "no, es que son así". Pero pijo, alguna vez va uno a comprarse un coche y pide uno que no tenga retrovisores o que lo hayan rallado y luego dice... "no, es que me gustan los coches rallados y sin retrovisores". Pues eso.

Las zapatillas o zapatos tienen que ser también muy cantosas. Se eligen incluso tonos dorados o plateados y siempre que tiene la oportunidad han de mostrarlas a los demás.

El sector que más preocupa dentro de los 'pelo pincho' es aquel de los que han superado ampliamente la barrera de los treinta años. Y me preocupa porque puedo entender que un zagal de 18 a 25 años se deje llevar por ciertas modas o pueda hacer equis tonterías. Todos lo hemos hecho. Pero que me aparezca un pavo con treintaipico tacos, como si tuviera veinte años haciendo el chorra pues la verdad es que me da que pensar. Ya que él no piensa demasiado... lo hago yo por él.

En una sociedad con valores gastados, en la que no importa quién seas sino lo que parezcas ser, se tiende a todo esto... se tiende a que la imagen sea lo más importante. Es el camino que hemos tomado.

Saludos a todos.

PD. Espero que las chicas me habléis y me digáis lo que pensáis del asunto. Si os gustan o no los 'pelo pincho' porque es algo a lo que le vengo dando vueltas últimamente. En fin... voy a ver si estrello una piedra contra la luna de mi coche, porque como mola llevar cosas rotas...

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martes 11 de diciembre de 2007

 

La llama de la esperanza

Se hace raro, muy raro, que después de tantas entradas no haya aparecido por este rinconcico que me he creado ni una sola entrada sobre El Señor de los Anillos. La primera al respecto será sobre una de las escenas que más me impactaron de la versión para el cine que de este magnífico libro.

Es una escena donde el cine cobra todo su sentido, es de las más emocionantes e impactantes de toda la triología y no puedo negar que cada vez que la veo, me toca por dentro. Es el momento en el que Pippin enciende la almenara de Minas Tirith para mandar un mensaje de auxilio a Rohan.

El viaje del fuego, la banda sonora y las impresionantes imágenes que se nos muestran completan un momento impresionante. Poned el volumen a tope y disfrutad:



Saludos!

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sábado 8 de diciembre de 2007

 

Luz en el bosque

He despertado. No sé cuánto tiempo he permanecido entre tinieblas, buscando respuestas que confirmen mis temores, no sé si alguna de mis dudas yace ya para siempre en el pozo del olvido, ni siquiera sé hacia dónde me llevan mis pasos cada vez que me decido a caminar.

Hace tiempo me adentré en un bosque sombrío con la esperanza de encontrar allí cobijo durante un tiempo. Mi idea era apartarme del mundo, dejando que cayeran un par de estaciones antes de dejarme ver de nuevo. No estaba preparado para afrontar nuevos retos, no quería ilusionarme otra vez, me aterrorizaba la sola idea de cruzarme con otro ser humano.

Allí, en el reino de Umbría pasé varias semanas con el único afán de enterrar mis recuerdos y de imitar a los gusanos de seda. Quería encerrarme en mi crisálida y renacer con fuerza. A veces me tentaba la necesidad de buscar de nuevo mi camino anterior. No negaré que echaba de menos aquel resplandor plateado, aquella sensación cálida y suave que noche tras noche me envolvía cuando las estrellas dejaban ver su brillo. No negaré que muchas semanas después de perder su rastro todavía me preguntaba entre lágrimas dónde estaría, qué fue de él y si su brillo acompañaba o no los pasos de alguien.

Tuve que hacer frente a todo eso. Y lo hice. Solo, frente a la oscuridad y mis propios recuerdos, fui reuniendo fuerzas. Una noche, encaramado a la copa de mi árbol favorito, donde solía dormir, lejos de la mirada ávida de los lobos, me dispuse a contemplar las estrellas con el único afán de formar figuras que no fueran constelaciones. Estaba tan metido en el juego que apenas me di cuenta de lo que ocurría y lo cierto es que no puedo decir cómo pero de pronto, en la lejanía observé un resplandor. El corazón me dio un vuelco, mi respiración se volvió entrecortada, sentí una mezcla de terror y de alegría a partes iguales y no pude hacer otra cosa que correr hacia el lugar del que provenía aquel brillo mágico.

Al principio pensé en mi camino, pero descarté la idea porque este resplandor era muy diferente. Tenía tonos cobrizos y plateados sobre un manto dorado. Era extraño, pero sentía casi como si ya lo conociera, como si lo hubiera visto en otro lugar. Aquel brillo no era del todo extraño para mí.

Tan raudo corrí a su encuentro que antes de sacar nuevas conclusiones, me encontré ante la fuente de aquella nueva luz. No se trataba de un camino. Era una puerta, resplandeciente, en medio del bosque. No supe qué hacer pero entendí el mensaje. La primera opción era darme la vuelta y olvidarme de lo que había visto y la segunda, cruzar aquella puerta y ver qué me encontraba.

Dejé pasar la noche, y al alba la puerta desapareció. Medité durante todo el día lo que había ocurrido y qué debía hacer si esa puerta aparecía de nuevo. Por un lado estaba inquieto por si volvía con la luz de las estrellas y por otro, quería que aquello sólo fuera una ilusión y que esa puerta no volviera a verse por allí.

Cayó la noche y con el brillo de las estrellas se presentó ante mí, de nuevo con su luz radiante, una puerta mágica que no sabía si me atrevería a cruzar. Con miedo, con pavor... me acerqué a ella y llevé la mano hasta su pomo. Intenté abrirla, pero la puerta estaba cerrada. Hice fuerza, pero la puerta no cedía ni un sólo centímetro. Busqué alguna ranura o alguna zona en la que pudiera hacer palanca pero no encontré nada. Aquella puerta estaba blindada y cerrada. Me quedé mirándola, sin entender lo que ocurría... y de pronto, desapareció.

A los tres segundos de perderse en la oscuridad, vi de nuevo en la lejanía su resplandor. No entendía lo que pasaba pero me decidí a perseguirla. Cuando llegué hasta ella e intenté abrirla de nuevo, ocurrió exactamente lo mismo. Así, durante varias noches me dediqué a perseguir el brillo de la puerta dorada por todo el bosque con la esperanza de cruzarla algún día.

Ha pasado un tiempo desde entonces y ahora me doy cuenta de que no es una cuestión de habilidad por mi parte. La puerta no quiere que yo la cruce, y mientras así sea, no habrá nada que hacer. No tiene cerraduras y por lo tanto no existe una llave. Lo único que me queda por hacer es volver sobre mis pasos y olvidarme de ella o esperar, al abrigo de su luz, a que llegue el momento en el que me deje pasar al otro lado.

De momento, mi decisión está tomada. Varias noches he pasado ya cerca de la puerta, sin intentar nada que no sea observarla... suelo acostarme bocarriba en el claro del bosque (sé que gracias a la puerta los lobos no se acercarán) y miro a la estrellas. No tengo nada más que hacer. Esperar o marcharme...

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martes 4 de diciembre de 2007

 

Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino...

Acostumbrados a la mediocridad del panorama publicitario actual, hemos encontrado un oasis en el desierto. Se trata del nuevo 'spot' de Repsol en el que han hilvanado imágenes de sus pilotos con los versos del poema 'If' de Rudyard Kipling. El poema no está completo pero conserva la fuerza y la belleza del original y sorprende como incluso en español (siendo su luengua original el inglés) sigue manteniendo un gran poderío.

La voz es de José Sacristán y lo digo porque es en la voz y la locución donde pienso que está la gran fuerza de este anuncio:



Dejo el poema completo porque creo que es impresionante:

Si...


Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan,
pero aún así tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera,
o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda,
o ser odiado sin dar cabida al odio,
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad:
Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta;
Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores,
Si puedes tolerar que los bribones,
tergiversen la verdad que has expresado
y que sea trampa de necios en boca de malvados,
o ver en ruinas la obra de tu vida,
y agacharte a forjarla con útiles mellados:

Si puedes hacer un montón con todas tus victorias
Si puedes arrojarlas al capricho del azar,
y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja;
Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la única ayuda de la voluntad que dice: “¡Adelante!”

Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa;
Si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y sus codiciados frutos,
Y, lo que es más, ¡serás un Hombre, hijo mío!

Rudyard Kipling

Esto es lo que se llama un texto con fuerza... ¿no?

Hasta pronto!

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sábado 1 de diciembre de 2007

 

Tiene 20 segundos para arrojar el arma...

Parece mentira que hayan pasado ya más de veinte años desde el estreno de la primera entrega de Robocop. Como si fuera ayer, todavía recuerdo el impacto que esta película causó en toda una generación como la mía, que se encontró con un policía del futuro al que, según nuestra imaginación, ya deberíamos tener en las calles por estas fechas.

Lo curioso del asunto es que la peli iba dirigida a un público que debería rondar entre los nueve o diez años hasta los adultos más entrados en años. Todos los juguetes de Robocop y la parafernalia de merchandising (mercadotecnia) mostraban claramente que era una película casi familiar. Y es curioso porque en ella hay escenas de una violencia brutal, inconcebibles hoy día en una película que pretenda vender juguetes a los críos. La muerte de Murphy, por ejemplo, es una escena dura incluso para los adultos porque se trata de una ejecución a sangre fría, descabellada y sanguinaria...

Otra escena (mi favorita) es la que dejo colgada... se trata de una exhibición de la unidad ED-209 que competía con Robocop por un puesto en el cuerpo de policía. Para los que recuerden lo que ocurre no hará falta decirles nada, seguramente ya están viendo el vídeo... para los que no la recuerdan o no la han visto no sé a qué esperan para pulsar el 'play':



Como podéis ver la peli no es para críos precisamente

Saludos.

PD. El vídeo está en inglés pero creo que se entiende bien. En cuanto lo vea en español lo pondré. La voz del ED-209 acojona de verdad...

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